El 6 de agosto cuatro décadas después de su debut, Samus Aran continúa siendo una de las grandes figuras de Nintendo
Hay videojuegos que se recuerdan por sus personajes, otros por sus gráficos y algunos por haber marcado una generación. Pero existen títulos que consiguen algo todavía más difícil: cambiar la manera en que entendemos el diseño de un videojuego.
Ese es el caso de Metroid, Ll franquicia de Nintendo celebra 40 años desde su debut en 1986, cuando Samus Aran llegó por primera vez al planeta Zebes. Lo que comenzó como una aventura de acción para NES terminó convirtiéndose en una de las sagas más influyentes de la historia del medio y lo más interesante es que Metroid nunca necesitó convertirse en una franquicia anual para mantener su importancia. Su legado habla por sí solo.
Cuando Nintendo decidió que explorar también podía ser el objetivo
En los años ochenta, muchos videojuegos estaban diseñados alrededor de una idea bastante sencilla: avanzar, superar obstáculos, derrotar enemigos y llegar al final. Metroid planteó algo diferente, el planeta Zebes no era simplemente una sucesión de niveles. Era un enorme espacio que el jugador debía aprender a interpretar.
Al principio, Samus no tenía acceso a todas sus capacidades. Conforme encontraba nuevas armas y habilidades, aparecían posibilidades que antes parecían imposibles, una puerta que no podíamos atravesar, una zona aparentemente inaccesible, un obstáculo que parecía no tener solución. Horas después regresábamos con una nueva habilidad y descubríamos que aquel lugar había estado esperando precisamente ese momento.
Esa estructura convirtió la exploración en una recompensa, el juego no siempre decía dónde debíamos ir, Nos hacía querer descubrirlo.

Super Metroid elevó la fórmula a otro nivel
Si el primer Metroid estableció las bases, Super Metroid demostró hasta dónde podía llegar aquella idea, lanzado para Super Nintendo en 1994, el título construyó un mundo mucho más conectado, misterioso y detallado, Zebes parecía tener vida propia.
El jugador podía avanzar por una zona, encontrar un camino bloqueado, continuar explorando y regresar posteriormente con una nueva habilidad. La sensación de descubrimiento era constante y aquí encontramos una de las grandes virtudes de Super Metroid: confiaba en el jugador.
No necesitaba llenar la pantalla de indicaciones, no era necesario que un personaje nos explicara constantemente qué hacer, el propio escenario era la pista, el diseño hablaba, los sonidos advertían, los enemigos daban información, los secretos estaban ahí para quienes tuvieran la curiosidad suficiente para buscarlos, por eso, cuatro décadas después del nacimiento de la franquicia, Super Metroid continúa siendo considerado una referencia para diseñadores de videojuegos.
El salto más arriesgado: convertir Metroid en primera persona
Probablemente una de las decisiones más importantes de la historia de la franquicia ocurrió cuando Nintendo decidió llevarla al mundo tridimensional, el resultado fue Metroid Prime. Pero aquí estaba el gran riesgo, en lugar de convertir simplemente la fórmula 2D en un plataformas tridimensional, Retro Studios tomó una decisión que pudo haber salido terriblemente mal: colocar al jugador dentro del casco de Samus.
La perspectiva cambió completamente, ya no observábamos a Samus desde fuera, éramos nosotros quienes mirábamos a través de su visor. Sin embargo, el corazón de Metroid seguía intacto, explorar, investigar, conseguir habilidades, regresar a lugares anteriores, encontrar secretos. Descubrir qué había detrás de una puerta que anteriormente no podíamos abrir, ese fue uno de los grandes triunfos de Metroid Prime: demostrar que la identidad de una franquicia no depende necesariamente de una cámara determinada, La esencia estaba en la forma de construir el mundo.

De Metroid nació una escuela de diseño
Actualmente utilizamos con absoluta naturalidad el término Metroidvania, pero detrás de esa palabra existe una filosofía de diseño que Metroid ayudó a popularizar: mapas interconectados, exploración, habilidades que modifican las posibilidades del jugador y zonas que adquieren un nuevo significado conforme avanza la aventura, su influencia se puede encontrar en una enorme cantidad de producciones modernas.
Videojuegos independientes y grandes proyectos han tomado estos principios y los han reinterpretado de diferentes maneras, lo extraordinario es que una fórmula nacida en los años ochenta todavía continúa siendo utilizada para diseñar experiencias modernas. Eso demuestra que una buena idea no envejece Evoluciona.
Samus Aran, una protagonista que terminó convirtiéndose en símbolo
Hablar de Metroid también significa hablar de Samus Aran. Su importancia dentro de Nintendo es enorme, Samus consiguió convertirse en un personaje reconocible sin depender de diálogos constantes ni de una personalidad construida mediante largas escenas cinematográficas. Gran parte de su identidad nació de sus acciones, de su armadura, de sus habilidades, de los planetas que recorrió y por supuesto, del misterio que rodeó al personaje durante los primeros años de la franquicia.
Con el paso del tiempo, Samus terminó convirtiéndose en uno de los grandes iconos de Nintendo y en una de las protagonistas femeninas más reconocidas de la historia de los videojuegos.
¿Samus llegará finalmente al cine?
Con el éxito que Nintendo ha obtenido trasladando algunas de sus propiedades al cine, es inevitable que vuelva a aparecer una pregunta entre los aficionados:
¿cuándo veremos una película de Metroid?
Por ahora, cualquier proyecto cinematográfico de Samus debe tratarse como una posibilidad y no como un anuncio oficial y adaptar Metroid no sería sencillo, la saga tiene una característica que la diferencia de muchas otras franquicias de Nintendo: su protagonista pasa gran parte de sus aventuras prácticamente sola, el silencio, la exploración y la sensación de estar recorriendo un planeta desconocido forman parte fundamental de su identidad.
Una película tendría que encontrar la manera de conservar esa atmósfera sin convertir la historia en una simple película de acción espacial, pero si Nintendo decide algún día dar ese paso, el potencial cinematográfico del universo de Metroid es enorme.

¿Qué viene después? Metroid 6 y el posible regreso de Super Metroid
Los 40 años llegan en un momento especialmente interesante para la franquicia, después de Metroid Dread y Metroid Prime 4: Beyond, los seguidores ya miran hacia el siguiente capítulo y aquí entramos nuevamente en terreno de rumores, d esde hace tiempo circulan informaciones que apuntan a un supuesto Metroid 6, una nueva entrega principal en 2D que continuaría la línea tradicional de la saga.
También existen rumores sobre un posible remake de Super Metroid, una posibilidad especialmente atractiva debido al trabajo realizado por MercurySteam, estudio responsable de Metroid: Samus Returns y Metroid Dread, pero hay que ser claros: Nintendo no ha confirmado oficialmente estos proyectos.
Por ahora deben considerarse especulaciones de la comunidad y rumores de la industria, eso no impide imaginar lo que podría significar un remake moderno de Super Metroid, Zebes reconstruido con tecnología actual, manteniendo la estructura original, sus secretos y esa sensación de descubrimiento, pero incorporando controles y sistemas modernos, sería una oportunidad enorme (aunque innecesaria para mi)
Cuarenta años y Metroid todavía tiene mucho que explorar
El aniversario de Metroid no representa únicamente una celebración de Nintendo, también es una celebración de una filosofía de diseño que continúa influyendo en los videojuegos actuales. La franquicia pasó de los gráficos bidimensionales del NES a las aventuras tridimensionales de GameCube y posteriormente a nuevas generaciones de hardware, cambió la perspectiva, cambió la tecnología, cambió la forma de presentar sus mundos. Pero nunca abandonó su principio fundamental: la recompensa más importante es descubrir algo por nosotros mismos.
Quizá por eso Metroid ha conseguido mantenerse vigente durante cuatro décadas sin necesitar lanzamientos constantes. Samus no necesita aparecer todos los años, cuando regresa, queremos descubrir qué planeta recorrerá, qué enemigo enfrentará y qué nueva habilidad nos permitirá llegar a ese lugar que llevábamos horas observando desde lejos. Ahora comienza una nueva etapa, Metroid cumple 40 años, pero su historia está lejos de terminar. Quizá los próximos años nos traigan un nuevo Metroid 2D, un hipotético remake de Super Metroid o incluso la tan esperada adaptación cinematográfica, nada de eso está garantizado todavía.
Pero después de cuatro décadas, hay algo que sí podemos afirmar: Nintendo creó con Metroid mucho más que una franquicia. Creó una manera de explorar los videojuegos.
