Desde hoy, 29 de enero, World War Z amplía su universo con un DLC colaborativo junto a The Walking Dead, una unión que, sobre el papel, parecía inevitable. Dos de las franquicias más reconocidas del apocalipsis zombie convergen en una expansión que apuesta fuerte por el espectáculo, el cooperativo y la nostalgia… aunque no todas sus decisiones terminan de convencer.
El nuevo contenido ya está disponible en PC, PlayStation y Xbox, y busca revitalizar el interés en el título de Saber Interactive con escenarios inéditos, personajes inspirados en la serie y ajustes jugables que elevan la dificultad general del juego.
Una colaboración que va más allá de lo visual
Lejos de limitarse a simples skins o referencias estéticas, este DLC intenta integrar el ADN de The Walking Dead dentro de la estructura jugable de World War Z. Los nuevos mapas están diseñados con una sensación más opresiva, rutas menos evidentes y espacios cerrados que obligan a pensar cada movimiento.
Aquí no basta con disparar sin rumbo: la gestión de recursos, la posición del equipo y la anticipación de las hordas juegan un papel más importante que nunca. Es una clara declaración de intenciones por parte de los desarrolladores.

Nuevos supervivientes, nuevas formas de jugar
Uno de los añadidos más relevantes del DLC es la incorporación de supervivientes inspirados en el universo de The Walking Dead. Cada uno introduce habilidades que modifican la dinámica clásica del combate cooperativo:
- Personajes con bonificaciones enfocadas en el liderazgo y el apoyo al equipo
- Estilos de juego orientados al control de masas
- Habilidades pasivas que incentivan el riesgo frente a la supervivencia tradicional
Este enfoque añade variedad real a las partidas, aunque también abre la puerta a un desbalance inicial que ya está siendo debatido por la comunidad.
Hordas más impredecibles y enemigos más agresivos
El DLC no se conforma con reciclar enemigos. Introduce variantes de infectados que alteran por completo el ritmo del combate:
- Zombies más resistentes que penalizan el enfrentamiento directo
- Enemigos que castigan el posicionamiento incorrecto
- Oleadas que priorizan la presión constante sobre el jugador
El resultado es una experiencia más intensa, pero también más exigente, lo que ha generado opiniones encontradas entre veteranos y jugadores ocasionales.

Nuevos modos y desafíos
La expansión incorpora variantes jugables que buscan romper la rutina del contenido base:
- Modos centrados en la resistencia prolongada
- Objetivos dinámicos que cambian durante la partida
- Desafíos cooperativos donde el error individual afecta a todo el equipo
Estos modos amplían la rejugabilidad, aunque dejan claro que el DLC está pensado principalmente para jugadores experimentados.
Lo que funciona y lo que no
✔️ Aciertos claros
- Excelente ambientación inspirada en The Walking Dead
- Mayor profundidad táctica en el cooperativo
- Contenido suficiente para justificar el regreso de jugadores veteranos
❌ Aspectos cuestionables
- Dificultad poco accesible para nuevos jugadores
- Balance inicial irregular en algunas habilidades
- Integración narrativa superficial, más simbólica que argumental
Además, se han reportado problemas técnicos menores, especialmente en mapas con alta densidad de enemigos, algo que probablemente se corregirá con parches posteriores.
Un DLC que reaviva el debate
Esta colaboración ha logrado algo clave: volver a poner a World War Z en el centro de la conversación. Sin embargo, también plantea una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto los crossover deben priorizar el fan service sobre la coherencia jugable?. Para algunos, este DLC representa una evolución necesaria. Para otros, una oportunidad desaprovechada de profundizar más en la narrativa de The Walking Dead.
Contenido potente, ejecución imperfecta
El DLC de The Walking Dead para World War Z es ambicioso, intenso y claramente diseñado para jugadores comprometidos. Aporta variedad, eleva la dificultad y refresca la experiencia general, pero también evidencia carencias en balance y profundidad narrativa.
