Tras una espera que rozó lo eterno, Team Cherry finalmente ha liberado su segunda obra: Hollow Knight: Silksong. En esta ocasión, el centro de la historia ya no es el Caballero en busca de redención, sino Hornet, una figura mucho más ágil, agresiva y frontal. Lo que sigue siendo igual es la exploración: laberintos, secretos, caminos ocultos y enemigos letales se mantienen como el núcleo jugable.
Y aunque Silksong funciona como una secuela digna y sólida, no logra mantener la perfección de su antecesor, te traemos un análisis exclusivo con todos los matices: sus virtudes como metroidvania están claras, pero también sus puntos bajos que no pueden pasarse por alto.

Jugabilidad: un ritmo más rápido, una fórmula que se reinventa
Desde el primer momento, queda claro que Silksong no quiere repetir el molde. Hornet se siente más veloz, acrobática y ofensiva que el Caballero. Esto cambia radicalmente cómo se enfrenta el mundo:
- Los movimientos se basan en dashes, giros y saltos verticales, lo que obliga a repensar las rutas y combates.
- El sistema de curación y habilidades añaden nuevas capas de estrategia.
- La verticalidad es más protagonista, y muchas zonas exigen dominio del espacio aéreo.
El resultado es un juego con un ritmo de exploración más acelerado, pero que también requiere mayor precisión. La dificultad se mantiene desafiante, especialmente en combates contra jefes, aunque con un enfoque diferente: aquí la clave está en la movilidad, no en la resistencia.
Dificultad mal calibrada en algunos tramos
Uno de los aspectos más criticados por quienes lo han completado y que confirmamos tras varias horas es la ubicación poco amigable de los bancos (checkpoints) respecto a los enfrentamientos importantes.
- En varias zonas, la distancia entre puntos de guardado y jefes es excesiva.
- Esto fuerza al jugador a repetir segmentos innecesarios, no para mejorar, sino simplemente para volver a intentar.
Este diseño no aporta verdadero desafío. Solo extiende artificialmente la duración del juego, y puede resultar frustrante en una aventura que ya exige mucho por su estructura laberíntica.

Música: buena ambientación, pero menos alma
La banda sonora original fue uno de los pilares emocionales del primer Hollow Knight. Aquí, el enfoque cambia, y no siempre para bien:
- La música en Silksong es más ambiental, más tenue.
- Hay menos temas memorables, de esos que uno tararea incluso fuera del juego.
- Esto ayuda a crear tensión y atmósfera, pero le quita impacto a los momentos clave, especialmente en batallas largas o exploraciones tensas.
No es un mal trabajo sonoro, pero se siente menos presente y menos poderoso que en la entrega anterior. La emoción no fluye de la misma manera, y eso pesa.
Arte y mundo: el punto más alto
En cuanto a dirección artística, Team Cherry vuelve a brillar. Cada escenario tiene identidad propia, con detalles visuales que hacen que cada zona sea única:
- Hay más variedad de entornos que en el original.
- El trabajo de animación y color es impresionante: Hornet se mueve con fluidez elegante, y los enemigos están bien diferenciados.
- El mapa es grande, retorcido y cargado de secretos.
- Los NPCs mantienen ese tono enigmático, poético y algo absurdo que caracteriza a este universo.
Explorar es un deleite visual. Cada rincón guarda una sorpresa, un peligro o un premio. En este apartado, Silksong se gana el respeto sin discusión.
¿Vale la pena? si, totalmente
Silksong no es un juego casual ni complaciente. Exige paciencia, reflejos, memoria espacial y tolerancia al ensayo y error. No es una aventura para cualquiera. Pero para quienes disfrutan del género metroidvania con complejidad creciente, secretos bien escondidos y combate técnico, es una experiencia más que satisfactoria.
Eso sí: quienes esperaban una secuela que supere todo lo anterior, podrían encontrar ciertos aspectos decepcionantes, como el diseño de progreso, la repetición forzada y la falta de algunos momentos sonoros memorables.

Una secuela que respeta, innova, pero no perfecciona
Hollow Knight: Silksong es una continuación valiente. Cambia su núcleo jugable para ofrecer algo fresco, se mantiene fiel a su mundo y su estilo, e innova en mecánicas sin traicionar el alma del original. Pero no todo está pulido: algunas decisiones de diseño afectan la fluidez de la experiencia, y la dirección sonora no alcanza el nivel emocional de su predecesor.
Aun con todo, sigue siendo una excelente entrega, digna del legado de Hollow Knight, aunque no tan redonda como se esperaba tras años de espera.
Puntuación final: 8.5 / 10
✔️ Puntos fuertes:
- Jugabilidad fresca y dinámica gracias a Hornet
- Arte, animación y escenarios de altísimo nivel
- Metroidvania exigente, completo y bien diseñado
- Mucho contenido y exploración rica en descubrimientos
❌ Aspectos débiles:
- Ritmo quebrado por distancias mal diseñadas entre bancos y jefes
- Banda sonora menos memorable
- Duración estirada artificialmente en ciertos tramos
