La temporada de verano no solo ha traído calor a la vida real, sino también al mundo virtual, especialmente con la llegada de skins veraniegos a títulos populares como Street Fighter 6 y Marvel Rivals. Sin embargo, este tipo de contenido no ha pasado desapercibido: una nueva ola de críticas y bromas ha dado lugar a términos como “gunners” o “pajeros”, con los que se etiqueta, en tono burlesco, a quienes usan estos atuendos sugerentes en plena partida.
Más allá del meme, esta tendencia ha abierto un debate sobre el equilibrio entre estética, fan service y la imagen pública que algunos creen que los jugadores proyectan al optar por este tipo de contenido visual.

Los trajes que lo iniciaron todo
Todo comenzó con la revelación de una serie de trajes de playa en Marvel Rivals, donde personajes como Psylocke, Storm o Luna Snow aparecían con atuendos veraniegos que acentuaban el atractivo físico de sus diseños. Lo mismo ocurrió en Street Fighter 6, donde luchadoras como Chun-Li y Cammy recibieron trajes de baño que poco dejaron a la imaginación.
Aunque este tipo de contenido ya tiene una larga historia dentro de los juegos, este año ha provocado una reacción mucho más mediática por parte de la comunidad, especialmente en redes sociales.
¿Qué significa “gunner” o “pajero”?
El apodo “gunner” proviene originalmente del argot en inglés usado en foros para referirse, de forma burlona, a jugadores percibidos como obsesionados con aspectos sexuales de los videojuegos, especialmente con el aspecto físico de personajes femeninos. En español, la expresión “pajero” se ha usado con un tono similar, insinuando que quienes seleccionan estas skins lo hacen por razones más allá del juego competitivo o estético.
Muchos memes comenzaron a circular mostrando a personajes masculinos como Loki en traje ajustado o a Hulk en short de playa, ironizando sobre la supuesta “obsesión” de ciertos jugadores por los modelos más provocativos.

Lo que dicen los desarrolladores
Desde el estudio a cargo de Marvel Rivals, su director creativo afirmó que los trajes tienen su origen en versiones clásicas de los cómics, y que no fueron diseñados exclusivamente con fines sexuales. “Queremos reflejar la esencia visual de los cómics, y si eso conecta con los jugadores, mejor aún”, aseguró.
Según ellos, la intención es mantener fidelidad visual con versiones veraniegas de los personajes ya vistas en viñetas y ediciones especiales, y no generar polémica por contenido sexualizado. Aun así, la recepción de la comunidad no ha sido unánime.
Críticas y doble estándar
Muchos jugadores consideran que los trajes son un elemento divertido y opcional. Pero otras voces critican que, si bien los personajes femeninos reciben trajes llamativos, no ocurre lo mismo con los masculinos, generando un desequilibrio visual. Además, algunos usuarios sostienen que este tipo de contenido perpetúa estereotipos de consumo dentro de los videojuegos, restando importancia a otros elementos como la historia o la jugabilidad.
Frases como “¿Juegas bien o solo vienes a mirar?” se han vuelto comunes en foros, reflejando el choque entre quienes ven estos trajes como parte del entretenimiento y quienes consideran que afectan la imagen del jugador promedio.

¿Estamos ante censura o crítica válida?
Este fenómeno abre la discusión sobre cómo evoluciona el contenido estético en los videojuegos. ¿Es el fan service una forma legítima de complacer a los fans o un recurso visual perezoso? ¿Es justo etiquetar a los jugadores por sus elecciones cosméticas?
La respuesta no es única. Para algunos, el uso de estas skins es parte de la personalización y libertad del jugador. Para otros, es una forma de distraerse del enfoque competitivo del juego. Lo cierto es que, con la viralización de estos trajes, muchos jugadores han sido blanco de bromas injustificadas y generalizaciones.
el verano llegó… y con él, la polémica
La llegada de trajes veraniegos ha encendido las redes, no solo por el diseño de los personajes, sino por las reacciones que han generado en la web creemos que estas controversias reflejan tensiones más amplias sobre estética, representación y la forma en que se consume el contenido visual en la industria, pero criticándola de una manera exagerada y claramente por cumplir una agenda que se a puesto de moda y que lo único que hace es destruir los proyectos buenos.
