El primer aniversario de The First Berzerker: Khazan debía ser un momento clave para consolidar su comunidad. Sin embargo, la celebración llega acompañada de una noticia que cambia completamente el panorama: el cierre del estudio responsable del juego, una decisión que ha generado desconcierto y críticas dentro del sector.
Lo que debía ser un festejo se ha transformado en una mezcla de reconocimiento… e incertidumbre.
Immortal Fury: un regalo potente para los jugadores
Como parte del aniversario, los desarrolladores han liberado el set completo Immortal Fury, un contenido especial que busca premiar la fidelidad de los jugadores.
Este conjunto destaca por:
- estadísticas orientadas a un estilo de combate agresivo
- mejoras que potencian el daño sostenido
- diseño visual imponente acorde al tono oscuro del juego
- utilidad tanto en PvE como en desafíos avanzados
No se trata de un simple añadido cosmético, sino de un incentivo real para quienes siguen activos en el juego.
Y en ese sentido, el contenido cumple su objetivo.

El verdadero golpe: el cierre del estudio
Pero la celebración queda completamente opacada por una decisión difícil de ignorar, el equipo detrás de Khazan ha sido disuelto, algo que ha sorprendido incluso a quienes seguían de cerca el desarrollo del juego. Lo más llamativo es el contexto: no se trata de un proyecto fallido, sino de un título que logró posicionarse dentro de su nicho.
Entonces, ¿qué pasó realmente?
Las posibles razones detrás del cierre
Aunque no existe una única explicación oficial detallada, distintos factores ayudan a entender la situación:
📉 Expectativas financieras no alcanzadas
A pesar de su buena recepción, el juego podría no haber cumplido con los objetivos económicos establecidos por sus inversores o la compañía matriz, en la industria actual, el rendimiento comercial pesa más que la valoración de los jugadores.
🏢 Reestructuración interna
Muchas compañías están optando por reorganizar sus estudios, concentrando recursos en proyectos más grandes o con mayor potencial de monetización a largo plazo, esto suele implicar cierres incluso de equipos que han hecho un buen trabajo.
🎮 Falta de modelo como servicio
A diferencia de otros títulos actuales, Khazan no fue concebido como un juego con contenido constante tipo “live service” esto limita su capacidad de generar ingresos sostenidos en el tiempo, algo que hoy en día es clave para la supervivencia de muchos estudios.
⚠️ Competencia en el género
El mercado de los juegos tipo soulslike se ha vuelto cada vez más competitivo, lo que hace más difícil destacar y mantener una base de jugadores sólida a largo plazo.

Un juego que tenía con qué crecer
Desde su lanzamiento, Khazan logró posicionarse gracias a:
- un combate exigente y bien estructurado
- una estética oscura con identidad propia
- diseño de niveles detallado
- una experiencia desafiante que conectó con su público
No era un juego perfecto, pero sí uno con potencial y eso es lo que hace más difícil entender su destino.
¿Qué pasa ahora con Khazan?
Con el estudio fuera de escena, el futuro del juego queda en una zona gris.
Las principales dudas que surgen son:
- ¿habrá más contenido después del aniversario?
- ¿quién se encargará del soporte técnico?
- ¿se mantendrán los servidores activos a largo plazo?
- ¿el juego quedará abandonado progresivamente?
Por ahora, no hay respuestas claras.
Nuestro GOTY del 2025
Sabido es que en mi opinión el mejor juego del año pasado es este, lo ocurrido con The First Berzerker: Khazan resume perfectamente una de las mayores contradicciones del gaming moderno, un juego puede ser sólido, puede tener buena recepción, puede construir una comunidad. Y aun así desaparecer.
El cierre del estudio en pleno aniversario no solo es una decisión cuestionable, sino también una señal preocupante sobre cómo se están gestionando los proyectos hoy en día. A título personal, esto deja una sensación clara: ya no basta con hacer un buen juego. Si no encaja dentro de un modelo de negocio rentable a largo plazo, su futuro siempre estará en riesgo. El Immortal Fury Set es un buen gesto hacia la comunidad. Pero también se siente como una despedida silenciosa. Y eso, en una industria que vive de sus jugadores, debería preocupar más de lo que parece.
