Capcom ha mostrado por fin el tráiler de Alex para Street Fighter 6, confirmando su llegada al roster y dejando claro que este regreso no busca replicar el pasado, sino reinterpretarlo. El luchador, asociado históricamente a la fuerza bruta y al dominio físico, vuelve con una propuesta visual y jugable que se aleja de sus raíces más puristas, pero que intenta conservar su espíritu dentro del nuevo marco del juego. La reacción no se ha hecho esperar: entusiasmo, dudas y debate abierto.
Un Alex visualmente distinto: menos masa, más movilidad
Uno de los cambios más evidentes es su nuevo físico. Alex ya no presenta el cuerpo voluminoso y pesado que lo caracterizaba en entregas anteriores. En Street Fighter 6, su diseño apuesta por una figura más estilizada y atlética, alineada con la dirección artística general del juego.
Este ajuste no parece casual. Todo indica que Capcom ha priorizado la legibilidad en combate y la fluidez de animaciones sobre la presencia intimidante clásica. El resultado es un Alex más ágil a la vista, con movimientos que se encadenan de forma más natural, aunque para algunos jugadores esto implique una pérdida de impacto visual. No es un cambio menor: altera la percepción del personaje incluso antes de que empiece el combate.

Un set de movimientos reinterpretado, no heredado
En el apartado jugable, el tráiler deja claro que Alex no conserva intacto su repertorio tradicional. Si bien mantiene el enfoque en el combate cercano, agarres y presión constante, la forma en que ejecuta estas acciones ha sido rediseñada para encajar con los sistemas actuales de Street Fighter 6.
Sus ataques se sienten menos rígidos y más integrados en el flujo general del combate. Hay menos dependencia de secuencias clásicas y más énfasis en la toma de decisiones en tiempo real, aprovechando mecánicas modernas como el Drive System. Esto marca una ruptura parcial con sus versiones anteriores: Alex ya no se juega como antes, aunque sigue cumpliendo el mismo rol conceptual dentro del combate.
Identidad conservada, pero bajo un nuevo lenguaje
Pese a los cambios, Capcom no ha despojado al personaje de su esencia. Alex sigue siendo un luchador frontal, diseñado para dominar el espacio corto y castigar errores con contundencia. La diferencia está en cómo llega a ese punto.
El rediseño no busca complacer únicamente a los fans clásicos, sino hacer que el personaje funcione de forma coherente dentro del ecosistema actual del juego. Esto implica sacrificar cierta nostalgia en favor de una experiencia más equilibrada y adaptable al meta competitivo. Es una decisión valiente, pero también arriesgada.

Un impacto que se sentirá en el competitivo
Todo apunta a que Alex será un personaje exigente. Su nueva versión parece menos predecible, más dependiente de la lectura del rival y con mayor énfasis en el control del ritmo del combate. Esto puede convertirlo en una amenaza seria en manos experimentadas, pero también en un reto para quienes esperaban un retorno más conservador.
Su llegada obligará a reajustar enfrentamientos y estrategias, especialmente para personajes que basan su juego en el control de distancia.
Evolución que no busca agradar a todos
El nuevo Alex de Street Fighter 6 no es una copia del pasado ni un homenaje estático. Es una reinterpretación que apuesta por la evolución, incluso si eso implica dividir opiniones. Más delgado, más dinámico y con un set de movimientos adaptado al presente, el personaje demuestra que Capcom está dispuesta a replantear a sus clásicos para que sigan siendo relevantes.
Queda por ver si esta versión logrará ganarse a los jugadores veteranos tanto como a los nuevos, pero una cosa es segura: Alex ya no vive de la nostalgia, ahora pelea en el presente.
