Xbox, como ya se sabía en alianza con ASUS Republic of Gamers, ha hecho oficial su incursión directa en el mercado de consolas portátiles premium con la ROG XBOX Ally, una potente máquina híbrida entre PC y consola que llega con dos versiones y precios que rozan lo impensado para muchos jugadores. El anuncio ha encendido el debate: ¿vale la pena pagar casi mil dólares por esta experiencia portátil con alma de PC?
Dos versiones, misma ambición: jugar sin ataduras
La ROG XBOX Ally estará disponible en dos configuraciones, ambas con Windows 11 preinstalado y acceso inmediato al catálogo de Game Pass. A diferencia de las consolas tradicionales, este dispositivo funciona como una mini-PC de alto rendimiento, adaptada al formato de juego portátil.
Modelos confirmados:
- ROG XBOX Ally Z1 (modelo estándar):
- Procesador: AMD Ryzen Z1
- Pantalla: 7″ FHD, 120 Hz
- Almacenamiento: 512 GB SSD
- Precio confirmado: 599.99 USD
- ROG XBOX Ally Z1 Extreme (modelo avanzado):
- Procesador: AMD Ryzen Z1 Extreme
- Pantalla: 7″ FHD, 120 Hz
- Almacenamiento: 1 TB SSD
- Precio confirmado: 999.99 USD

Ambas versiones incorporan controles estilo Xbox integrados al cuerpo del dispositivo, refrigeración activa, y compatibilidad con GPU externas para potenciar aún más su rendimiento gráfico.
¿Tecnología de vanguardia o exceso elitista?
Las especificaciones hablan por sí solas: estamos ante una portátil de altísimo nivel técnico, capaz de ejecutar títulos triple A actuales con calidad gráfica sólida. Sin embargo, la pregunta es inevitable:
¿Está justificado un precio de hasta 999 dólares por una consola portátil sin juegos propios ni ecosistema cerrado?
Por ese monto, un usuario podría comprar una Xbox Series X, una Nintendo Switch OLED y una laptop gamer básica todo junto. Esto sitúa a la ROG Ally en un terreno premium que, lejos de democratizar el acceso, eleva la barrera de entrada al gaming portátil de alto nivel.
Steam Deck, Switch y Legion Go: ¿quién gana?
La comparación con otras portátiles es inevitable. Frente a la Steam Deck (desde 399 USD), la Nintendo Switch (349 USD) o incluso la Lenovo Legion Go (699 USD), la ROG XBOX Ally Extreme resulta considerablemente más costosa, aunque también más potente.
No obstante, hay un detalle clave: estas consolas ofrecen experiencias diferenciadas, con ecosistemas de software más amigables para el usuario común. La Ally, en cambio, requiere conocimientos técnicos mínimos para configurar juegos, instalar plataformas o manejar actualizaciones en Windows, lo que puede alejar a jugadores casuales.

La estrategia de Xbox: hardware opcional, Game Pass obligatorio
Más allá del hardware, Xbox está empujando su modelo de plataforma universal. Con Game Pass como epicentro, la idea es que los jugadores puedan acceder a sus títulos favoritos desde cualquier lugar, ya sea en consola, PC, celular o portátil como esta Ally.
La alianza con ASUS es parte de ese plan mayor: Microsoft no busca competir con Nintendo en consolas, sino con Netflix, Steam y hasta Google en distribución digital de entretenimiento.
Un lujo portátil al alcance de pocos
La ROG XBOX Ally es, sin duda, una muestra de lo que el gaming portátil puede llegar a ser cuando se combinan potencia, diseño y ambición tecnológica. Pero también es un símbolo de exclusividad, no de accesibilidad. Su precio de entrada 599 USD ya es alto, pero su versión de 999 USD la coloca en un rango que pocos jugadores pueden considerar, reconocemos el avance que representa esta propuesta, pero también advertimos: esta no es la evolución de la consola portátil, sino el nacimiento de una nueva élite del gaming en movimiento.
Reservas en tiendas como COOLBOX : https://www.coolbox.pe/asus-rog-xbox-ally-x-2025-24gb-1tb-negro-90nv00h2-m00490/p?idsku=10062958&gad_source=1&gad_campaignid=20276648143&gbraid=0AAAAACorML7yD2y2wdrxMTmB5LJjRTYV5&gclid=Cj0KCQjwovPGBhDxARIsAFhgkwQhYBK9vfaJTM7RFf5JR2xuwjbRqDVWpSEhBRAjkgwj4UhG6CmR4IQaAgFLEALw_wcB
