Marvel Studios volvió a intentarlo. Tras años de expectativas, cambios de dirección y promesas, Los 4 Fantásticos llegó por fin a la pantalla grande en 2025 con una nueva versión que, desde lo narrativo y lo visual, ofrece una película bastante correcta. De hecho, muchos coinciden en que se trata de la entrega más fiel al espíritu original del equipo. Sin embargo, a pesar de estos méritos, el fracaso comercial ha sido rotundo, y una vez más, la fórmula Marvel parece no funcionar como antes.
Una película con identidad propia
Lo más destacable de esta versión es que se siente como una película con alma. Ambientada en una versión retrofuturista de los años 60, su propuesta estética es clara, coherente y refrescante dentro del saturado catálogo de superhéroes. Los personajes tienen química, la historia avanza sin prisas y, por primera vez en años, la familia Richards y compañía se sienten como un equipo real, con conflictos humanos y una dinámica creíble.
Ben Grimm (La Mole) destaca particularmente: aquí no es una figura trágica que se lamenta de su aspecto, sino un personaje con fuerza, carácter y carisma. El enfoque visual del filme también aporta momentos memorables, con un diseño de producción que logra un equilibrio entre lo clásico y lo moderno, sin caer en los excesos visuales del CGI actual.

Entonces, ¿por qué fracasó?
Pese a sus cualidades, la película no ha logrado mantenerse en taquilla. Aunque arrancó con una buena recaudación inicial y logró cifras decentes en su primer fin de semana, la caída en su segunda semana fue brutal, con un descenso superior al 65 %. Las salas se vaciaron rápidamente, y el entusiasmo del estreno se desinfló en cuestión de días.
Las razones no son únicamente culpa del filme. El contexto actual del MCU es desfavorable: la fatiga del público, los errores de entregas anteriores, la sobrecarga de contenido en plataformas y la falta de confianza generalizada han creado un escenario donde incluso las buenas películas pagan los platos rotos de sus predecesoras.
Además, el marketing no fue tan efectivo como se esperaba. A pesar de tratarse de una de las franquicias más icónicas de Marvel, Los 4 Fantásticos llegó sin el mismo impulso mediático de otros estrenos recientes, lo que afectó directamente su visibilidad y su permanencia en cartelera.

Marvel, en crisis silenciosa
Con este nuevo golpe, Marvel sigue acumulando tropiezos en una etapa donde su universo cinematográfico ya no tiene el mismo peso ni el mismo magnetismo de años anteriores. Y eso duele más cuando el producto —como en este caso— es bueno. Los 4 Fantásticos no es una obra maestra, pero es mucho mejor que varios intentos recientes, y tenía los elementos para convertirse en una nueva base sólida para el futuro del MCU.
Sin embargo, ni los aciertos de guion, ni las actuaciones, ni el enfoque visual fueron suficientes para detener lo que parece ser una caída libre prolongada.
Conclusión: cuando el contenido no basta
Los 4 Fantásticos (2025) es una película correcta, disfrutable y con una propuesta clara. Aporta frescura, trata con respeto a sus personajes y evita los clichés agotados del cine de superhéroes. Pero llega tarde. Llega en medio de un desgaste generalizado que la arrastra hacia el olvido a pesar de su calidad.
